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domingo, septiembre 14

Los códigos del capitalismo.

Los códigos de la sociedad actual no los podemos juzgar a priori, decir si son buenos o son malos,  es más ni siquiera podemos afirmar si nos gustan o nos disgustan, porque en la medida que gocemos de los privilegios que ellos brindan a quienes están identificados como parte del grupo que está dentro de los perfiles trazados por las súper estructuras entonces estaremos conformes con ellos, pero si estamos fuera del perfil y somos rechazados por alguna causa, ajena a nuestra voluntad incluso rechazaremos el código y no será de nuestro gusto.

Cuando habló de codificación me refiero a los parámetros que se han establecido por la sociedad a través de normas que rebasan el ámbito legal y que generalmente son acogidas por la sociedad en distintos ámbitos que tienen mucho que ver con formas de demostrar que las personas tienen la habilidad de desenvolverse dentro de unos parámetros económicos determinados y que no necesariamente tienen que ver con la forma de pensar o con los valores de la persona y al contrario en la medida en la que las sociedades crecen se van alejando más de estos, pues crece  el individualismo se va dejando a un lado uno de los valores primordiales que es la solidaridad. 

En poblaciones de dos o tres mil habitantes era común que todos se conocieran y que las habilidades, las cualidades, los defectos y los vicios de cada individuo fueran conocidos por los demás. Hoy día en ciudades con millones de habitantes, con comunidades educativas y centros laborales con cientos o miles de estudiantes o empleados, con negocios con miles de clientes se hace imposible conocer a cada uno personalmente. Allí surgen los códigos que básicamente están determinados por la capacidad y habilidad  de movilizar el dinero por parte de las personas.

De acuerdo a estos códigos el máximo honor al que se puede optar es el éxito, el nivel de vida que se haya alcanzado representado en el valor de bienes que se poseen y en la capacidad de pago de cada uno. Poco importarán entonces otros valores como la familia, la religiosidad o la espiritualidad de las personas y más grave aún  la honestidad se sustituirá por la habilidad de evadir los controles que imponga el sistema a las personas; por ejemplo si una persona o una empresa se dedica a una actividad ilícita como el juego o el contrabando, poco importa a la banca de donde provienen sus fondos, sólo importa cuanto tiene en su balance y en  cuenta y cual es su capacidad de pago.    

Tampoco importa a quienes manejan estos códigos, si la familia de las personas está bien constituida o si la persona o empresa tiene conciencia social o actúa de forma tal que sus actividades no atentan contra el orden ecológico o incluso contra la seguridad de las demás personas, sus empleados, sus clientes o sus proveedores, pues los códigos sólo determinan a las personas bajo la medida de su capacidad económica y su habilidad para hacerla crecer.

El Estado entra a jugar en este caso un papel primordial, pues es el único ente capaz de establecer parámetros diferentes a los de los códigos económicos para regular las actividades sociales y velar por la seguridad de las personas y por su desarrollo personal en ámbitos que no necesariamente estén relacionados con la economía; pero surge entonces el problema de convertir al Estado en una especie de policía corrupto cuyos directores y ejecutores actúan dentro de los códigos económicos que les impulsan a manejarse dentro de la misma escala de valores establecida por sociedad.

¿Por qué ocurre esto? Se podrían imaginar que se necesitarían cientos de páginas y de discursos para explicar la causa, pero no es así, la causa es una sola el valor que domina en nuestra sociedad es el valor económico y por encima de el no parece haber ningún otro. La ética, la moral han sido relegadas a un segundo plano, pues hasta las iglesias, con contadas excepciones se han convertido en negocios y han adquirido la forma de empresas con presupuestos, contadores, administradores y hasta bancos, cosa que per se no es censurable pues de la transparencia de las administraciones de estos entes depende su buen funcionamiento, pero que de cierta manera también introduce los códigos del capitalismo dentro de su seno.

¿Entonces no hay solución que no nos lleve a caer en los códigos del capitalismo? Sólo una, cambiando de actitud ante la superestructura que nos domina y es por eso que se ha dicho que el cambio comienza en cada uno. No se trata de desafiar al sistema, la derrota estaría cantada, se trata de crear un nuevo sistema, en el que los valores estén por encima de la ambición, en el cual la felicidad no provenga sólo del éxito, sino de sabernos honestos, solidarios, de entender que el mundo no es nuestro, sino que somos huéspedes en el y por ello debemos cuidarlo y mantenerlo para nuestra descendencia, pero mantenerlo libre de todo tipo de contaminación, en un ambiente de paz y confraternidad, en el que todos quepamos. De otra manera se llegará al colapso a la autodestrucción o a la guerra estamos dotados de intelecto y no creo que eso se nos haya dado para que atesoremos bienes, pues de ser así no tendríamos el destino seguro que todos tenemos, que no es otro que dejar a este mundo.    

sábado, julio 26

Amar, alimentar el espíritu y trascender

Hay muchos estudios acerca del espíritu humano, personalmente he leído muchas de ellas y me he formado un concepto muy personal al respecto. Primero que nada debemos distinguir entre el alma y el espíritu, aunque ambas entidades tienden a confundirse, pues existe un vínculo muy cercano entre ambas. El espíritu en cierta forma nutre al alma, pero es además un factor esencial de la vida pues buena parte de la energía nos viene del espíritu.

Pero el espíritu como energía no se destruye, sino que permanece en el plano físico convertido. Por eso sentimos la presencia de nuestros seres queridos aún después de la muerte, pues su energía sigue presente y nuestras mentes son capaces de percibir su presencia. El amor es una de las fuentes más poderosas de la energía humana, por ello seguimos amando después de la partida de este plano a  quienes amamos en vida y el amor que ellos generaron hacia nosotros permanece intacto, es decir ellos también siguen amándonos, aunque no estén en teoría en el mismo plano de existencia.

El amor, es una de las energías más poderosas con las que contamos como seres humanos y es además una energía que se teje en una red infinita que es parte esencial de la vida en el planeta. En la medida que amamos somos amados, pues el verdadero amor es una relación de doble vía que en los circuitos universales termina por regresar a quien la genera, pero multiplicada a la enésima vez. Pero el amor supone desprendimiento total  no se ama para ser retribuido, aunque aveces exijamos retribución, eso pasa a ser un obstáculo para el flujo normal del amor.

Así que en buena medida el espíritu tiene su esencia en la energía del amor y esa es la razón por la cual cuando un ser querido muere  debemos asumir que sólo ha partido una parte de su ser, pues su energía permanece entre nosotros y se manifiesta en los recuerdos alegres de los momentos felices que compartimos con ellos, en las buenas enseñanzas que nos dejó, en las cosas que le hacían reír, en los valores que le acompañaron toda la vida, en sus obras entendidas como acciones, pero también como objetos materiales y también  en los pequeños detalles que quizá no llegamos a percibir de ella en vida.

Ahora, yendo al interior de cada uno de nosotros debemos mirar la experiencia de la muerte física  desde esa perspectiva y entender que nuestros cuerpos van perdiendo vitalidad, pero el espíritu sigue creciendo a medida que el tiempo transcurre. Ese es el secreto de la trascendencia de nuestros espíritus, así que si queremos vivir para siempre comencemos a amar sin condiciones  al prójimo, a la naturaleza  y  Dios, así nuestra energía comenzará a formar parte de la gran red del universo,
    

miércoles, abril 30

Es Dios ¿verdad?

Esto me pasó está mañana:

Fui a entregar unas bolsas de Rúgula  a un pequeño negocio que queda en Barrio Obrero en  la vía al viaducto nuevo donde venden pizza por porciones. El combo vale veinticinco bolívares e incluye un vasito pequeño de nestea.

Entregue las dos bolsas que me habían pedido y en ese momento llegó una señora muy humilde, vestida con ropa desgastada por el uso y por el tiemo, sacó un pequeño monedero y comenzó a contar billetes de dos y de cinco, entonces pidió un combo para llevar.

" - despáchela a ella primero." Dije.

" - Pero le tengo que envolver la pizza." Dijo la joven que nos atendía.
Entonces la miré y le dije: 

" - No importa, tómese su tiempo y cóbreme lo de la pizza de la señora que yo le brindo. 

La mujer me miró y sonrió dejando ver una dentadura incompleta y acabada por los años y la miseria y me dijo:

" - Hoy si que me han brindado, es Dios ¿verdad? 

" - Si, es Dios." Le respondí tratando de evitar que viera cuán emocionado estaba yo.

" - Nuestro Señor Jesucristo." Dijo la mujer, tomó su combo y no supe por donde,  pero desapareció.

sábado, agosto 3

Jesús, la razón y la fe.

La imagen que cada uno de nosotros tiene de Jesús es muy personal, podríamos decir que hasta íntima. Por muchos años se consideró sacrílego hacer cierto tipo de especulaciones acerca de la vida de Jesús en vista de que el dogma de fe que se enseña es que Jesús es el hijo de Dios que encarnó hace 2.000 años en el hijo de una virgen en Nazaret, murió crucificado y resucitó al tercer día, para luego ascender en cuerpo y alma a los cielos.   Dudar de lo que nos dice el Nuevo Testamento en relación a Cristo era pues una afrenta a la iglesia católica.

Hoy en pleno siglo XXI es difícil no hacerse ciertos planteamientos al respecto ¿es enteramente cierto lo que se cuenta en los evangelios, o por el contrario hay en la historia un gran contenido simbólico? Sería más fácil aceptar que no hay un gran contenido de metáforas en la historia y que estamos al frente de hechos irrebatibles que deben ser tomados como dogmas de fe. Muchas han sido las interpretaciones de la figura de Jesús y sería casi que imposible enumerarlas todas.

Una visión histórica de Jesús nos permite ver que realmente existió como hombre en la época en la que relatan las escrituras, el marco histórico es plenamente comprobable, e incluso la arqueología ha identificado muchos de los lugares que sirvieron de escenario a la vida de Cristo, pero lo convincente de todo es que su mensaje, el cual por cierto transmitió en forma verbal pues no se conoce ningún escrito suyo, ha trascendido ya por más de veinte siglos y ha servido de  base moral a la civilización occidental.

No creo equivocarme si digo que el mensaje es tan importante que la persona que lo transmite, Jesús es el mensajero, el mensaje es el amor entre los hombres como base  de la existencia: "amaos los unos a los otros". Pero hay otro mensaje en la persona de Jesús es el sacrificio por la causa de la salvación de la humanidad, pero ¿salvación de que? Salvación del castigo divino, que no es otro que el tormento que experimentamos cuando damos la espalda a Dios, cuando el amor no está presente en nuestra manera de obrar.  Leonardo Boff nos dice que "La palabra es la misma persona, porque la persona es, esencialmente, comunicación." 

Esto nos lleva a reflexionar ¿está allí el misterio de la resurrección? ¿Cristo resucita hecho palabra? Lo cierto es que palabra de Cristo da origen a un gran movimiento universal, el cristianismo, que también es conocido como la religión del amor. No considero tener la suficiente autoridad intelectual para rebatir los dogmas que profesa la iglesia, hoy día hay suficiente libertad para creer o para dudar, pero hay algo irrebatible, el mensaje, las palabras atribuidas a Jesús han perdurado por más de dos mil años y sobre ellas se ha construido una civilización y esto pienso  que es un  cimiento suficiente para construir  la fe, la cual no necesariamente pasa por aceptar como racional lo que es irracional, se puede creer siendo racional. 

martes, julio 30

¿vida después de la vida?

Mucho se ha escrito de la vida después de la vida. Recientemente un neurocirujano norteamericano tuvo una experiencia según la cual cayó en un coma profundo  y regresó diciendo que había visitado el cielo. Eben Alexander, quien es profesor de la universidad de Harvard asegura haber regresado para contar su historia y con ella comunicar al mundo que si existe el cielo.

De este tipo de experiencias podríamos escribir miles de páginas, pero ninguna sería concluyente. La humanidad siempre ha soñado con otro mundo en el que le son recompensadas  sus buenas acciones y sus sufrimientos en la tierra, también hemos imaginado a través de la historia que Dios tiene una morada sagrada, el empíreo, la esfera más alta de la divina comedia y que ese será el destino de  los hombres justos y buenos y justos.

La filosofía cristiana, al menos la católica  no tiene entre sus dogmas el de   la reencarnación los muertos  en otras personas o animales, aunque proclama la vida eterna  y la resurrección de los muertos. No entráremos en detalles sobre estos dos dogmas, pero si ahondáremos un poco sobre los lugares a donde moran las almas de los muertos.

Debemos comenzar por analizar lo que es el alma, hay quienes distinguen cuerpo, alma y espíritu, pero teología cristiana no distingue entre las dos ultimas, siendo el alma el componente espiritual, no material del hombre, ese componente, inmortal para los católicos es lo que nos proporciona el entendimiento y la vida misma, es la consecuencia del soplo sagrado del creador, pero si ese soplo no se extingue, si el alma no muere ¿a dónde van las almas después de la muerte?

Dante en la Divina Comedia describe los lugares a donde van las almas desde una perspectiva literaria, pero fundamentada en las Sagradas Escrituras. Distingue Dante tres distintos lugares donde irían las almas al morir en un viaje épico que hacen Dante y Virgilio, son estos el infierno, el purgatorio y el cielo. En el primero, un profundo abismo describe terribles castigos y torturas para como pena a las malas acciones cometidas en vida, el purgatorio es una gran montaña que se debe escalar como penitencia para llegar al cielo que es la morada de Dios, en donde las almas finalmente disfrutan de la vida eterna al lado del padre.  De las descripciones hechas en este poema se toman muchas de las actuales creencias sobre esos lugares.

Pero los teólogos tienen su propia versión un poco menos fantástica, el infierno es más un estado de conciencia que un lugar físico, un estado  de sufrimiento de las almas, en el que  Dios está ausente, un estado en el que el hombre se endurece en el mal. La Biblia son embargo en el Nuevo Testamento habla del fuego eterno en el cual se consumirán las almas de los malvados condenados en el Juicio Final. Algunos teólogos aseguran que el fuego es una figura, porque el fuego no puede actuar sobre el espíritu.

El purgatorio, contrario a lo que se piensa normalmente, no es un sitio de castigo sino un estado de preparación para llegar al cielo, por ello dicen estos teólogos  el purgatorio debe ser visto con la alegría de saber que estamos en camino de llegar ante Dios. El cielo, finalmente, es la presencia del hombre ante Dios, la revelación de la Divinidad. Para los orientales es el nirvana, la realización completa del hombre. 

Independientemente de las creencias, los dogmas, la filosofía y la teología, estamos claros que de los valores, de asumir la vida como una misión de servicio a los semejantes y a toda la Creación, una misión en la que demos amor al prójimo, de allí depende la felicidad y la plenitud espiritual. Si el alma es inmortal como nos enseñaron nuestros padres, seguramente recogerá todas esas energias positivas y nos llevará a un estado de felicidad plena en el plano de la eternidad. Si por el contrario la vida termina con la muerte física, la felicidad la encontraremos con la paz espiritual que se consigue con obrar bien.   

sábado, julio 27

La fascinante personalidad del diablo.

"Por favor,déjame que me presente, soy un hombre de riquezas y buen gusto. Ando rodando desde hace muchos años." Así comienza la letra del canción éxito de los Rolling Stones que quizá más difusión ha tenido y que ya forma parte de acervo cultural de la humanidad: Simpatía por el Diablo. Y es sobre el Diablo precisamente que voy a escribir esta vez.

En la pasada oportunidad les comenté acerca de Dios y el concepto que de el tenemos en el siglo XXI, en otra oportunidad había escrito que ya no concebimos a Dios como un viejito sentado en una nube vigilando a los mortales para evitar que caigamos en pecado. Lo mismo podemos decir del diablo, ya para quienes vivimos en esta convulsionada época el diablo ha dejado de ser un tipo de nariz grande, piel de color rojo, cuernos, cola y un tridente en la mano y que se escabulle en la oscuridad tentando a los fieles y comprando almas para llevarlas a su morada, el infierno, que de ser así sería a estas alturas de la historia el lugar más superpoblado del universo.

Durante siglos se entendió al demonio como el espíritu del mal, capaz de adquirir diversas formas, desde la serpiente que tentó a Eva,  hasta la caricatura del hombre del tridente. El demonio para Jung representa un arquetipo que encarna la desconfianza, la imperfección, la traición, la destrucción, el miedo y el caos o el sufrimiento. Ese concepto de demonio surgido del inconsciente colectivo ha sido estudiado y desarrollado por filósofos, teólogos científicos y gente común. El diablo Ha sido utilizado por las religiones para infundir miedo a los fieles, por los políticos para a través del miedo lograr controlar la sociedad  y por los padres para evitar las travesuras de sus hijos. Donde la promesa del paraíso no alcanza a ser tentadora, la promesa del infierno aterra a los hombres y los hace entrar por el el hilo. 

La  Biblia se refiere al Diablo como un ángel rebelde, expulsado del reino de los cielos como castigo por haberse enfrentado a Dios, el Apocalipsis asegura que fue enviado a la tierra con una corte de ángeles rebeldes "Echaron, pues, al enorme Monstruo, a la Serpiente antigua, al Diablo o Satanás, como lo llaman, al seductor del mundo entero, lo echaron a la tierra y a sus ángeles con él". San Pedro dijo que Dios  "no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que los encerró en cavernas tenebrosas, arrojándolos al Infierno"  Estas dos citas si la uniéramos nos harían concluir que el reino del demonio está en la tierra.

Pero en el siglo XXI, la mayoría de los habitantes de este planeta no aceptamos la idea del demonio como un ser encarnado o personificado, sino que más bien aceptamos que es una simple figura que quiere significar lo que es el mal. En unas palabras atribuidas a a Juan Pablo II  decía que el mayor triunfo del demonio es haber hecho creer a la humanidad que no existe,  el Papa Francisco fue más allá en un libro publicado en 2.010 en el que decía “Creo que existe el diablo” y “su mayor logro en estos tiempos ha sido hacernos creer que no existe”.  “Sus frutos son siempre la destrucción: la división, el odio y la calumnia".

 Esto no quiere decir que la Iglesia predique la existencia del "diablo persona," pues el mismo el Jesuita Gerard Balzac  explica que Bergoglio sigue las enseñanzas de Ignacio de Loyola quien decía que “el enemigo” a menudo trata de corromper las inclinaciones y atracciones generalmente positivas – incluyendo los deseos por el amor o logro y una atracción por la belleza – para crear la desesperación o “los deseos desordenados” que destruyen la paz interior y al final mueven el foco de la persona lejos de amar y servir a Dios.". Esto nos lleva a pensar que el concepto de "el enemigo", "el diablo" o "el demonio" no son sino manifestaciones negativas que surgen de nuestra propia mente.

Todo esto nos lleva a concluir que el bien y el mal son la razón de la existencia del concepto o el arcano del demonio. El bien y el mal son creaciones de nuestra mente, ya lo habíamos mencionado cuando hablamos de la inexistencia de esos conceptos en los animales  y puedo añadir que al avanzar la civilización, ciertas manifestaciones que eran consideradas pecaminosas vienen siendo asimiladas en la sociedad como normales y hasta positivas. En los sesenta, por ejemplo, apareció el control de la natalidad que era visto como una aberración y que hoy no sólo es aceptado, sino promovido como solución a la superpoblación y sus consecuencias. Un ejemplo más banal el es el uso de la minifalda reservado en otra época a las prostitutas hoy es visto con normalidad y ciertamente con alegría y simpatía.

Nos queda por analizar dos puntos muy disímiles y bastante profundos y controversiales: Las posesiones  demoniacas, el exorcismo  y la revelación hecha por la, Virgen de Fátima a los Pastores en la que les mostraba una visión del infierno. 

Si aceptamos como cierto el testimonio de los Pastores de Fátima, y no hay por qué no hacerlo si la mayoría de las  profecías se cumplieron, podríamos pensar que ese infierno mostrado por María y  descrito por los niños no dista mucho de los horrores que se vivieron en la guerra y que aún se viven en las calles como producto de la violencia ¿no es acaso el infierno lo que vivieron los prisioneros de Hitler en los campos de concentración o los habitantes de Hiroshima y Nagasaki con la,explosión de las bombas atómicas o lo que aún se vive hoy en Colombia a causa de los ataques de guerrilla o lo tienen que soportar ciudadanos inocentes en Palestina o Israel?

Sobre las posesiones demoníacas la tendencia en la sociedad es atribuirlas a fenómenos de la mente producto de patologías como la epilepsia o producto del consumo excesivo de alcohol u otras sustancias capaces de afectar la psique; Sin embargo, si hablamos con algún sacerdote que haya practicado un exorcismo nos dirá que realmente hay manifestaciones sobrenaturales que comprueban la presencia de entidades demoniacas en las personas poseídas, ante estos argumentos la opinión de la mayoría tiende hacia el escepticismo.

Personalmente me inclinaría por a atribuir las posesiones a fenómenos de la mente, pero no tengo ningún elemento de convicción por medio del cual pueda llegar a una aseveración negativa de la posibilidad de que algún plano pueda manifestarse el espíritu del mal, una energía negativa que lleva a las personas dañar a sus  semejantes y que abre las puertas del sufrimiento y la locura de las pasiones desenfrenadas.

Como diría Jagger "He robado el alma y la fe de muchos hombres. Yo estaba allí cuando Jesucristo tuvo su momento de duda y dolor y me asegure por los infiernos que Pilatos se lavara las manos y sellara su destino...Encantado de conocerte..."

    

lunes, diciembre 6

Divagando sobre la no violencia y Tolstoi

Esta mañana me levanté pensando en la filosofía de las sectas menonitas que rechazan entre otras cosas todo tipo de tecnología y viven una existencia austera consagrada a servir a sus hermanos y a Dios y por esas extrañas cosas un poco más tarde  me encontré leyendo un libro de León  Tolstoi llamado “EL reino de Dios está dentro de vosotros” en el cual  hace referencia a un pensamiento suyo que le valió la excomunión, Tolstoi sostenía que el cristianismo tradicional, es decir el de las iglesias ortodoxas y católicas es nada menos que una herejía.

Tolstoi sostiene en su obra que los seguidores del cristianismo olvidamos que el mal no debe ser combatido con violencia, pues así se estarían engendrando males mayores, está teoría fue inmediatamente respaldada por las sectas menonitas y los cuáqueros en Norteamérica, pero además fue el sustento de la no violencia practicada por Gandhi.

Hoy en los tiemos de Bin Laden, Las guerras de  Irak y Afganistan, cuando Israael e Irán reviven la amenaza nuclear y cuando los hermanos Castro son alimentados en sus ansias de poder por Hugo Chávez, cabe retomar esta filosofía que ya tiene mas de un siglo y que dio frutos en la India en aquellos tiempos.

El mensaje de Jesús, el hijo del hombre, el enviado de Dios  fue claro al establecer  el amor como centro de su filosofía,  amar a Dios por sobre todas las cosas y a tus hermanos, al prójimo ,  como a ti mismo, sencillo de  decir fácil de entender, pero en casi dos mil  años ha quedado demostrado que no es nada fácil de practicar.

Quizá los menonitas y los cuáqueros tienen razón, como la tuvo Gandhi al renunciar a las cosas materiales, a cultivar solo el espíritu, viviendo en forma austera, pero imaginarnos un mundo  así pasa por repensar la sociedad misma, volver a las pequeñas aldeas agrícolas, a la vida sencilla del hombre del campo, a renunciar a la tecnología a la ciencia y  al confort que traen consigo.

Einstein, Bell, Tesla, Ford, entre muchos fueron artífices de grandes saltos en la humanidad, saltos que estaban previstos desde los tiempos de Leonardo Da Vinci y Julio Verne quienes a través de la fantasía vieron los avances de las generaciones que les sucederíamos.

La pregunta es si hay que renunciar a los avances de la tecnología como lo proponen menonitas y cuáqueros  o simplemente practicando la no violencia podemos perfeccionar a la sociedad manteniendo los avances tecnológicos y científicos que han llevado al mundo a ser una pequeña aldea global, como la vio McLuhan a finales de los emblemáticos años sesenta del siglo pasado.

Volviendo a Tolstoi, no es sólo la Iglesia la causante del desbarajuste social que nos ha llevado a apartar de nuestro interior la esencia misma de la vida, el reino de Dios,  el Estado mal concebido como una forma de organización humana basada en a fuerza es el otro factor que ha llevado a la humanidad a vivir alejada del  Reino  asi señala que “el mal no puede ser vencido por la fuerza física de un gobierno: el cristianismo tomado seriamente pondría fin a la actual organización de nuestras vidas basada en la violencia".

El budismo propone una forma de vida dedicada al cultivo de la espiritualidad, lo cual presupone la renuncia a todo lo material, sólo así el hombre puede conseguir el nirvana que no es otra cosa que el encuentro total con el espíritu. ¿el reino de Dios?  Si esto es así estamos lejos de conseguir llegar al reino, que iróicamente está adentro de nosotros mismos, preso y atado.



sábado, noviembre 20

Del budismo al ateismo.

Hay momentos de la vida cuando quieres romper con todo lo  establecido,  cuestionas todo, incluso la existencia de Dios. Eso pasa por  lo  general ocurre en momentos de mucho dolor o en épocas de cambio, una de esas épocas es cuando comienzas a descubrir al mundo, a darte cuenta que las cosas no son exactamente como las quieres.

En esa época de mi vida toque dos  extremos el   ateísmo y el budismo,  no recuerdo en qué orden, pero creo que primero fue el ateísmo.  Mis primeros encuentros con la ciencia me llevaron a una visión materialista, en la que la religión era equiparable a las supersticiones, allí no cabían seres espirituales y como se nos había enseñado que Dios pertenecía el reino del espíritu  no había cabida para Dios.

 Nadie ha visto a Dios, no existe prueba científica de su existencia y además el mundo esta plagado de injusticias y de dolor, Dios no querría que eso ocurriese, pero a pesar de eso siempre busqué la explicación a la existencia en un plano distinto al material, en parte porque la ciencia no termina de explicar muchas cosas que están en el génesis de la vida y en el interior de nuestro ser.

Mi padre me dijo una vez que Dios no es un viejo sentado en una nube, entonces lo concebí como una forma de energía   y  la única forma de hacer contacto con esa energía  fue buscando en mi interior, así conocí la meditación y el budismo  me proporcionó métodos para llegar a estados de conciencia diferentes a los del mundo cotidiano.

Luego volví a salir al mundo material, antes conocí otras formas de felicidad,  sentí la iluminación, pero al volver me di cuenta  que eso no estaba reñido con el ser cristiano, así como la iglesia hoy reconoce que la ciencia tiene razón en cuestionar algunos mitos que se enseñan en las iglesias, creo que también podrá reconocer que hay planos distintos a los materiales  en los que podemos encontrar  nuestras energías vitales y encontrarnos con un Dios que no coincide con la imagen del viejo en la nube, sino que es  una fuerza incomprendida e incompresible, creador y dador de vida, como dice la liturgia.

jueves, enero 8

Las religiones en peligro de muerte

Uno de los planteamientos existenciales de quienes vivimos en el siglo xxi se refiere a los dogmas de la fe, la concepción de María, la resurrección de Cristo, la creación del mundo en siete días, la expulsión de Adán y Eva del paraíso, son dogmas que muchos no nos atrevemos a contradecir abiertamente, pero que desde nuestra racionalidad buscan una explicación distinta a la mera factibilidad de estos hechos, por esta razón las religiones y en nuestro caso el cristianismo está sufriendo una gran crisis mundial, la cual se manifiesta por ejemplo en Europa, en donde la mayoría de la población se declara hoy día no creyente.

Dentro de este marco aparece un movimiento que propone una nueva espiritualidad que deje atrás los dogmas y que adecue las creencias religiosas a la nueva realidad cultural del planeta. Por encima de los dogmas, fácilmente cuestionables con los elementos de análisis con los que cuenta nuestra actual sociedad están los valores, allí realmente está la verdadera esencia de la religión, la historia sagrada, los dogmas de fe y los ritos están en otro ángulo, mas cercano a las discusiones filosóficas que a la realidad de nuestras vidas.

La actuación conforme a unas normas morales aceptadas por la mayoría del colectivo es la generadora de la paz colectiva, lo cual en el nivel individual conlleva a la paz espiritual. La coherencia con unos principios aceptados individualmente por los seres humanos nos lleva a la satisfacción propia donde nuevamente encontramos una recompensa solo entendible en un plano superior, lo contrario a esto produce perturbaciones internas.

Así que el hombre moderno se encuentra transitando por la senda de una nueva espiritualidad, que podría representar la evolución de las creencias religiosas hacia una nueva concepción que no necesariamente debe desechar las tradiciones culturales que nos han acompañado durante siglos, sino mas bien enfatizar los valores contenidos en esas tradiciones.

Los sacramentos, por ejemplo deben ser vistos como ritos necesarios para reafirmar nuestra solidaridad con los valores de la fe, mas no como actos de magia por medio de los cuales nos vamos a librar de los malos espíritus o del castigo divino por el pecado original, pero si como un compromiso de obediencia a los valores de la convivencia humana, al respeto a la creación, es decir al entorno natural en el cual vivimos, el cual se ha desarrollado gracias a una fuerza suprema que nos comprometeremos a respetar a través del ritual.

La asistencia a los oficios religiosos con la regularidad también debe respetarse, en el entendido que son una disciplina para la reflexión y el acercamiento al mundo espiritual además de ser comunión con el resto de la colectividad y encuentro con los fundamentos de nuestra cultura.

En la medida que entendamos que la religión es fuente de paz espiritual y de respeto al medio ambiente y a nuestros semejantes podremos construir un futuro en paz para nosotros y nuestros hijos.

sábado, diciembre 27

2009: Tu aporte para salvar al mundo del colapso.

Finalizar un año es cerrar un ciclo convencional, un período establecido en el calendario vigente. 2.008 se nos va dentro de una crisis global no convencional, por ello el ciclo no nse cierra y la crisis continúa, la humanidad esta en peligro, el fantasma de la guerra sigue inmutable, israelíes y palestinos se atacan mutuamente, el hambre se agrava ante la crisis económica que estalló a finales de año, el cambio climático se hace sentir con fuertes nevadas en los países del norte, inundaciones en el trópico y sequía en el sur.

¿Hay algo que se pueda hacer? Lo primero es entender que todo está relacionado, que es el hombre a través de un concepto equivocado de su razón de existir el que ha creado esta crisis. La desmedida ambición de poder y riquezas ha creado los antivalores que dominan la sociedad contemporánea, el individualismo, el consumismo, la indiferencia y el egoísmo se han apoderado de nuestra especie y ello ha conducido a las desigualdades, a las guerras, a la destrucción del ambiente, a la creación de una economía injusta y artificial, al irrespeto a la vida de nuestros semejantes y a tantos otros males que aquejan a la sociedad planetaria.

Los Mayas hablan de un cambio de conciencia colectiva al inicio de una nueva era que se iniciaría en el año 2.012 según los estudiosos, algunos interpretes de la Biblia hablan de este milenio, el segundo de nuestra era como el del fin de los tiempos, mientras se llegó a especular que entre las profecía de Fátima se decía que una gran catástrofe ocurriría antes de terminar el segundo milenio. Lo cierto es que la crisis parece agravarse y no faltan profecías para saber que estamos al borde de un colapso que puede darse por una gran catástrofe natural, por una gran guerra o por un estallido social global. Cualquiera de estas situaciones podrían ser el verdadero detonante de la nueva conciencia, que no seria otra cosa que la calma después de la tempestad, la paz después de la guerra.

¿Pero debemos esperar el colapso para cambiar la conciencia? Lo ideal sería poder decir que no, pero la sociedad noparece estar lo suficiente madura para hacerlo. Nuevos movimientos políticos parecen estar tomando las banderas del cambio de conciencia global tratando de reeditar la bipolaridad del poder mundial o de imponer el concepto de multipolaridad como alternativa a los modelos fracasados, pero lo cierto es que el cambio de conciencia debe darse en varios niveles, comenzando por el nivel interno, el nivel de los individuos, pero igualmente debe darse en un nivel colectivo que toque las estructuras de poder existentes de manera que se produzca el cambio. Parece imposible que esto se logre sin pasar antes por el colapso de las actuales estructuras.

No parece ser este el mas esperanzador mensaje de fin de año, pero es una reflexión fundamental para cada uno de nosotros con el fin de buscar en el plano individual un cambio, que aunque minúsculo, sirva para tejer la red de la paz. La receta es muy simple, amar al prójimo, amar y respetar la naturaleza, actuar con justicia, respetar la vida de los demás.

domingo, agosto 10

El hombre que caminó sobre el agua.

Un hombre que camina sobre el agua y que da de comer a cinco mil hombres con tres panes y dos peces es el Jesús que nos muestran los evangelios de los dos últimos domingos. La semana pasada tuve la fortuna de asistir a la misa de doce en en la Iglesia El Ángel donde los padres Dominicos celebraron el día de su patrono, Santo Domingo de Guzmán, Dominique, el de la canción, con la presencia de varios sacerdotes invitados, a la hora que presencie la misa estaba el padre Arturo Sosa, jesuita, rector de la Universidad Católica del Táchira, mi Alma Mater, e intelectual reconocido desde hace décadas.

Al padre Sosa le conocía por su obra en la revista SIC, y por su pensamiento social, pero no en su labor de pastor. Me llamó la atención verle consagrando el vino y el pan, pero más me sorprendió su sermón en el cual llamó a orar, como medio de conocer a Dios, para poder hablar de El, también me llamó la atención su interpretación del evangelio de la partición de los panes y los peces, contó que en una oportunidad en una comunidad campesina alguien le dijo que los campesinos nunca salen sin llevar algún alimento, el avio de los andinos y que es muy probable que el milagro referido en el evangelio no fue otro que el que todos quienes asistieron a ver predicar a Jesús compartieron sus viandas con los demás.

Esta semana el evangelio nos habló de Jesús caminando sobre las aguas y Pedro hundiéndose en el mismo lago por falta de fe, pero salvado finalmente por la mano del Maestro. Debo decir que las palabras escuchadas en las eucaristías de estas dos semanas me han tocado, el orar para conocer a Dios, el compartir para vivir en justicia y el tener fe para contribuir con la construcción de un mundo mejor son mensajes trascendentales que debemos tener siempre presentes.

viernes, junio 13

Tecnología y Dios.

Desde l0s principios de la humanidad han existido dos elementos que han servido como instrumentos de dominación del hombre a sus semejantes. Quizá uno tiene mas fuerza que el otro, pero al fin y al cabo se han servido el uno del otro y se han dado apoyo mutuo: se trata de la tecnología y la religión.

El desarrollo de tecnologías primitivas permitió a ciertas castas que la dominaban hacerse del poder en sus comunidades y esa misma tecnología sirvió a los pueblos que la dominaban someter a otros pueblos, así se fueron creando las dinastías, las naciones y los imperios.

El problema que surgía entonces era el de la legitimad ¿Qué valores éticos o morales podían sustentar un poder originado por el conocimiento oculto de las tecnologías que daban superioridad a unos pocos en las batallas internas de los pueblos o en las de estos con otra?

Los monarcas primitivos sustentaban filosóficamente su poder en el supuesto origen divino de su soberanía, incluso los ingleses al pasar a los Estados Unidos llegaron a hablar de un destino manifiesto, es decir de una misión que trascendía los designios de los hombres que les imponía la tarea de colonizar los territorios conquistados y expandirse para llevar a otras tierras una forma de vida y una relación de esta con Dios.

Los españoles conquistaron y colonizaron nuestra América basados en la creencia que a través de la corona española estaban representando a Dios padre y estaban liberado a nuestros suelo de la barbarie de los pueblos autóctonos que eran idólatras, hacían sacrificios humanos y negaban someterse a sus conquistadores.

Todos esos argumentos fueron simples racionalizaciones para cometer actos de barbarie contra los pueblos que sometieron gracias al poder que les daba la tecnología armamentista que traban desde el viejo continente, La polvera, los cañones, las naves marítimas que les transportaron fueron esos elementos tecnológicos que sirvieron para dominar a los pueblos autóctonos.

Hoy día la tecnología armamentista ha llegado a niveles insospechados hace unas pocas décadas y esa tecnología sigue siendo factor de dominación en todos los niveles. Las religiones, por su parte, han sabido mantenerse bajo el cobijo de quienes detentan la tecnología sin cuestionar la legitimidad al poder que les el dominio de esta.

La ética y la moral están llamadas a ser el elemento de control de los abusos de poder de quienes detentan el conocimiento tecnológico, que visto desde un punto de vista amplio no es contra cosa que una manifestación de la fuerza, esa fuerza que siempre se ha opuesto a la razón.

viernes, junio 6

La red mas grande del universo.

La vida espiritual de los seres humanos va mas allá de la simple creencia en el alma y en un ser superior creador y regente de todo lo que existe, también es mucho más que una experiencia interior, la vida espiritual nos proyecta hacia la convivencia pacífica y armónica con nuestros semejantes y con el universo entero, de allí que las religiones sean las encargadas en nuestra sociedad de ser los ductores de los valores, es por eso que hoy día la solidaridad con nuestros semejantes y el respeto al medo ambiente toman una gran relevancia cuando vemos amenazado el ecosistema global y la producción de alimentos para nuestros congéneres.

Las iglesias y los hombres tenemos hoy día una responsabilidad espiritual de la que posiblemente no teníamos suficiente conciencia hace pocos años. Ser parte del universo conlleva una gran responsabilidad, ser pensante la hace más grande, ser cociente de nuestra dimensión espiritual la sublima. El próximo paso es establece la conexión espiritual con el resto del universo, es trabajar coordinadamente con los demás seres humanos por salvar el planeta, por conservar la máxima expresión de la creación que es el universo que habitamos que no es otra cosa que la red mas grande que ha sido creada, ahora nos toca controlarla y conservarla.

domingo, mayo 25

El siglo XXI frente a Dios.

Este siglo ha sido época de muchos cambios, la tecnología se ha adueñado de todos los rincones del planeta, el capitalismo ha mostrado su máxima expresión, la manipulación genética ha llegado a niveles nunca imaginados; Sin embargo las fuerzas de la naturaleza se siguen manifestando a través de terremotos, inundaciones, tormentas y ciclones.
El espiritualismo de la nueva era o el “new age“; parece etar pasando de moda, el dinero es el nuevo Dios, la tecnología parece estar llamada a satisfacer todas las necesidades humanas mientras vemos derrumbarse a los ecosistemas creados meticulosamente por miles de años de evolución.
Dios vuelve a ser cuestionado, en Inglaterra se estudia al mas alto nivel si El es solo una creación de la mente humana, mientras la iglesia católica se pronuncia dejando abierta la posibilidad de la existencia de vida inteligente fuera de la tierra.

Todo esto parece ser un signo de una nueva forma de pensar en la que la tecnología y el dinero no dejan lugar para Dios, pero estamos seguros que no hay universidad o laboratorio en el que pueda demostrarse que Dios no existe o que el universo es un simple accidente regido únicamente por las leyes de la física.

jueves, febrero 14

Eclipse total de luna.

El próximo 20 de febrero a partir de las 9 y 20 pm, aproximadamente, seremos testigos de un eclipse total de luna. Para mi es un día muy especial, no solo por el evento estelar que adornará el cielo en buena parte del planeta, tampoco por que tendremos luna llena, sino porque es el día de mi cumpleaños, fecha oportuna para darle gracias a Dios por la vida, por nuestros hijos, por mi esposa, por mis padres, por mis logros y por las enseñanzas aprendidas en todos estos años.

viernes, octubre 19

Neomaterialismo..

Continuando con el tema planteado en el último post nos preguntamos hoy si realmente Dios existe.

De acuerdo con lo expuesto ayer no cabrian dudas de que existe una fuerza misteriosa que se manifestó para que tuviese lugar la creación, esa fuerza encaja perfectamente en el concepto del Dios Creador. Pero el oncepto de Dios es un concepto que para las distintas religiones trasciende el de la fuerza creadora. Dios es para muchos el regente del Universo, el Juez supremo y el padre bueno.

La religión católica en forma de misterio comcibe a un Dios encarnado en tres personas distintas, el padre, el hijo y el espíritu santo. Sin querer descifrar el misterio aparece lógico que el padre es el creador, la fuerza o la energía que por medio de un acto consciente creó el Universo, el Espíritu Santo es la fuerza que mantiene al Universo en equilibrio y que se manifiesta a través de las multíples relaciones de todos los seres de la creación´entre los cuales encontramos las manifestaciones de los diversos tipos de energía, los cambios continuos de esta y la materia, todo establecido a través de códigos y leyes naturales que hacen posible el perfeccionamiento gradual de la ceación.

Faltaría por definir al Dios hijo ¿Cristo?¿El hombre a quien Cristo llama hermano? Esto limitaria en cierta forma el concepto de Dios a la reducida esfera de nuestro planeta y el concepto de Dios debe enmarcarse en la dimensión del Universo, es decir debe llegar hasta el infinito.

Esta concepción, que en ningún momento queremos decir que envuelve toda la verdad, vendría a representar un neomaterialismo, basado en el conocimiento científico de las leyes de la naturaleza y que concibe a Dios como parte de la naturaleza misma, echando por tierra la concepción sobrenatural de Dios que se ha impuesto en el desarrollo de la civilización.

No cremos que el concepto de Dios sea explicable aun de la misma forma que explicaamos los demás elementos del Universo fisico, razón por la cual. El misterio sigue intacto. Dios existe desde antes de la creación, no puede ser de otra manera, la naturaleza de Dios sigue sin revelarse, intuimos que pertenece a otra esfera muy distinta a la nuestra, una esfera que no tendría por que no ser parte de la realidad que percibimos con nuestros sentidos.

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jueves, octubre 18

El gran misterio.

Hace unos días reflexionaba sobre la naturaleza del alma como parte esencial del hombre, en la reflexión llegaba a la conclusión de que el alma existe en la medida en que reconozcamos la existencia de Dios. Esto nos lleva a hacer ciertas consideraciones sobre la naturaleza de el Creador visto desde el ángulo de la ciencia, casualmente un artículo reciente toca el tema y en base a el lo analizaremos.

Según el autor, al remontarse, tanto la ciencia como la religión, al momento de la creación del Universo, ambas llegan a un punto en el que necesariamente coinciden en que antes del hecho creador, el cual es para la ciencia el big bang, existía algo que llama misterio, una realidad intemporal en absoluto equilibrio de su movimiento, esa realidad vista desde ambos ángulos no puede ser mas que u ente infinito capaz de generar el todo del Universo como lo concebimos hoy.

Ahora nos preguntamos nosotros ¿Qué ente pudo generar la realidad material que hoy conocemos como universo? La respuesta puede ser implemente una gran energía que estaba latente en esa realidad intemporal previa a la gran explosión que se supone dio origen a nuestra realidad. Así nos acercamos al concepto de Dios desde un ángulo científico, sin que esto signifique que allí esta la verdad absoluta, porque simplemente Dios puede concebirse de muchas maneras por ser infinito, de allí que la concepción de Dios como persona, como trinidad o como energía no están erradas ni se contradicen, sino que responden a una visión sujetiva e incompleta, de allí el misterio.

Lo que si es cierto es que toda esta reflexión nos lleva a concluir que en el Universo existen otros planos no concebibles desde un punto de vista meramente material y que son misterio porque no podemos explicarlos con las herramientas de la ciencia actual . Por eso el autor del artículo al que me referí comienza citando a Albert Einstein cuando dice: «la ciencia sin la religión es manca, la religión sin la ciencia es ciega».