miércoles, abril 1

Tiempo de dar gracias.

Hay tiempos para soñar, tiempos para disfrutar, hay también momentos difíciles en la vida, pero hay momentos para dar gracias, para celebrar nuestra existencia, para agradecer por los seres queridos, a los amigos y a todos quienes de una u otra manera se han cruzado en nuestros caminos; pero sobretodo dar gracias a Dios por permitirnos vivir y compartir.

Este año no parecía ser fácil, pero me  ha traído grandes satisfacciones en lo personal y en la vida familiar. Ha sido un año para abrir nuevos caminos, viendo a los hijos crecer y convertirse en mejores personas, disfrutando de la vida familiar, asumiendo nuevos retos profesionales y académicos,  cultivando nuevas y viejas amistades, pero lo más importante buscando el crecimiento espiritual.

Hace años supe que las cosas materiales son pasajeras, incluso esa  sorprendente estructura biológica que es nuestro cuerpo poco a poco se deteriora e indefectiblemente llega la hora de despedirse de el, pero mientras eso ocurre vamos alimentando y haciendo crecer nuestros espíritus: ese es el verdadero sentido de la vida. El encuentro con Dios es el máximo logro que podemos alcanzar; pero no siempre es fácil, el paso por el mundo está lleno de difíciles pruebas, pero con El  por delante se amainan las dificultades.

Por eso hoy, Miércoles Santo, doy gracias a Dios y todos  quienes me han acompañado en este año y me han mostrado nuevos caminos y han hecho que la tarea de crecer espiritualmente sea más fácil y han contribuido para que el recorrido por los caminos que hoy transito sea más amable y  menos sinuoso. La puerta de la luz un día se abrirá, de eso estoy seguro, si puedo cruzar el umbral podré decir que hubo quienes me mostraron el camino y por eso doy gracias. Espero poder retribuir con obras tanta bondad de tantas personas y del Señor, quien  siempre ha estado allí, silencioso pero elocuente.  

domingo, marzo 15

¿Que hago yo entre dinosaurios?

Y entonces me pregunté ¿que hago entre dinosaurios? Allí estaban magnificente un tachiraraptor y una Laquintasaura. Nunca imaginé ser parte del paisaje de ese lugar, pero allí  estaba. Mi vida había sido un crisol de experiencias y aunque había soñado con viajar en el tiempo nunca pensé que me iba a remontar a 200 millones de años atrás,  tampoco pensé que la tierra que habito y sobre la cual hemos cumplido la triste labor de depredarla, hubiese sido tierra de estos esos magníficos  seres  que según los paleontólogos nunca  llegaron a coexistir con los humanos. 

No  hacia mucho tiempo había descubierto el Atlas del maestro Jorge Luis Borges y en las añejas páginas del libro que había sido ojeado y leído por los cientos de lectores que pasan por la biblioteca descubrí que mi vida, al igual que la de todos los mortales no es una experiencia, sino un crisol de ellas y con Borges descubrí que la existencia  no es un camino que se recorre sin compañía, sino que en la ruta siempre tenemos a alguien que nos ayuda a iluminar el sendero cuando está oscuro, de allí el sentido de la vida 

Años antes había viajado por los Andes y por los llanos buscando las claves de mi existencia, en esos días pensaba que las iba a encontrar escritas en las rocas labradas por nuestros ancestros, quise también recorrer el Qapaq Ñan, camino de los Incas para llegar a Machu Pichu  y   aunque nunca tuve la oportunidad  de vivir la experiencia del viaje en la realidad,  por los caminos de la mente pude hacerlo a través de la lectura de magníficos textos y de las experiencias vividas  junto a  mis guías espirituales cuando pude ser testigo de las vivencias  de seres muy cercanos que llegaron a través de los viajes hacia el interior de sus mentes y de sus espíritus a conseguirse con el mismísimo Dios. 

A estas alturas  creía tener armadas ya algunas piezas del rompecabezas de mi vida, era hombre de Fe a mis casi sesenta años de vida, pero me reclamaba no ser practicante de ninguna religión. Con horror había visto las imágenes de cristianos crucificados por el  Estado Islámico de Isis, pero para decir verdad no alcanzaba a entender la barbarie que se vivía en pleno Siglo XXI. Borges me enseñó que venimos al mundo a descubrirlo, quizá por eso me llamo Diogenes y tengo a mi lado a Angela,  que como Maria Kodoma, la mujer de Borges, más que mi mujer es mi ángel de la guarda. 

¿Cómo llegué a este sitio lleno de dinosaurios después de haber conocido los avances de la tecnología y haber visto al mundo en los vídeos y fotografias que envían los satélites y las estaciones  desde el espacio ? El destino, siempre jugó conmigo creo,  aunque pudiera ser que  fui  yo quien jugó con el destino ¿de qué nos sirve venir a este mundo si no podemos vivir a plenitud todo el manojo de opciones que que nos ofrece?  Las experiencias de vida son tan variadas y variables como un laberinto en el que el Minotauro aun  no ha muerto, pero tampoco ha sido encontrado. 

Mientras observaba los dos dinosaurios recordé el día en  la conversación que tuve con Ángela cuando le pregunté si estaba dispuesta a compartir sus días con los míos: 

He estado esperando este momento por mucho tiempo - respondió

Eso supongo que es un si.- le dije

Claro ¿piensas que podría ser de otra manera? - contestó

Eran días llenos de sueños, días de esperanza, teníamos el mundo por delante, no importaba si el día siguiente íbamos a tener dinero o si habíamos de esforzarnos por conseguir lo necesario para subsistir; total nos teníamos el uno al otro y era lo que importaba. Borges me había enseñado que éramos producto de un sueño de Dios y que mientras le dejáramos dormir en paz seguiríamos siendo parte de su sueño y nuestra vida seguiría sin problemas. 

Mientras miraba los dinosaurios recordé las historias que en mi adolescencia me contaba un compañero del bachillerato  sobre un tío suyo, no muy cuerdo según su visión aun infantil.  Roberto Lovato, si mal no recuerdo era el personaje de quien me hablaba mi amigo, el se  había dedicado a estudiar, la arqueología y la mitología de los pueblos originarios de Venezuela, además  sus  inquietudes llegaban hasta el arte cinematográfico, la literatura y el periodismo  que ejercía a través la crónica de sus aventuras en las revistas Estampas y Cábala. A los Lovato les había perdido la pista hacía casi cuarenta años, pero aun recordaba las historias de ese  tío genial que buscaba huesos de criaturas prehistóricas y los petroglifos y otros vestigios de culturas ancestrales dejados  por toda Venezuela y que hacia películas con bellas actrices  con quienes vivió aventuras casi que inconfesables.

Recordé también el encuentro que había tenido hacia pocos años con el Casique Juan Parra quien me había enseñado los secretos del tiempo en  San Vicente de Ferrer,  en donde decían había construido una nave espacial cuyo modelo se encontraba en una rústica pintura en un  museo arqueológico que había construido en un viejo rancho en el que compartía su su vida con loros, monos, gallinas y uno que otro cerdo que engordaba con las sobras de sus alimentos; el decía ser descendiente de los Aymas y de los Incas y contaba que su abuelo le contaba historias de sus antepasados que habían visto con sus propios ojos la cadena de buscar y aseguraba que  habían venido a pie desde el camino del Inca a las selvas del Amazonas y de allí a los llanos venezolanos donde finalmente se asentaron. 

Al mirar a las bestias prehistóricas que tenía frente a mi tuve súbitamente la imagen de lo que había aprendido durante mi vida sobre la historia del mundo y pensé que historia y prehistoria son dos conceptos que engloban uno solo; de repente se representó en mi mente la gran explosión y las semillas del mito de  los chibchas y vi como germinaban, primero en el fondo de un gigantesco océano de aguas todavía calientes por el efecto de la explosión y comencé a ver los primeros organismos unicelulares convertirse luego en algas y después en peces prehistóricos para  llegar,salir a la tierra y convertirse en los saurios que tenía al frente de mi humanidad.

¿Cómo se extinguieron? Eso no lo sabia aun, pero en mi mente vi como aparecieron nuevas especies, entre ellas el hombre; lo vi en el paraíso, feliz, compartiendo la tierra y sus frutos con las otras especies; pero también lo vi como el hombre se volvió codicioso y con el cuerpo y la cara pintada, cubierto con ornamentos de plumas multicolores robadas de las mas hermosas aves se convirtió en guerrero para buscar tesoros y construir imperios. Pude ver como pusimos  fin al paraíso buscando poder y gloria,  sin comprender que la gloria realmente no está en este mundo; entonces vi nacer a un hombre en un remoto paraje de los desiertos de Oriente y supe que  era hijo de Dios porque era hijo del hombre, pero además era portavoz de la palabra del Padre;  Pero, vi Ademas que no le entendimos y por eso lo torturamos, lo vejamos y lo crucificamos. 

Pero las imágenes no cesaban, las guerras por el poder seguían sucediéndose una tras otra, incluso hubo quienes pelearon por representar el mensaje que había traído El Niño que ellos mismos sacrificaron; vi el imperio de los Incas y la civilización de los Mayas, los conquistadores y las aberraciones de la colonia, los esclavos arrancados del África; las Cortes Europeas y luego ví la imagen de Fátima;  pasaron después por mi mente las dos guerras, la bomba atómica,  las tiranías construidas en nombre de la igualdad y la justicia; los Beatles, Woodstock, Martin Lutjer King, el muro de Berlín, la guerra del Golfo, la explosión de las nuevas tecnologías; los aviones estrellándose con las torres gemelas, el deshielo de los polos; las especies que se extinguen, cóndores, osos frontinos y mi amado pino laso; todo eso lo vi cuando vi a los dinosaurios y a pesar de todo lo que vi me preguntaba ¿qué hago yo entre dinosaurios?  

domingo, febrero 22

Mensajes del pasado

Muchos son los mensajes que han sido dejados por los hombres que nos antecedieron, la historia nos cuenta cómo llegamos a ser lo que hoy somos, claro está que esta está llena de inexactitudes, interpretaciones subjetivas, distorsiones voluntarias e incluso involuntarias, pero hay otra forma de ver el pasado que trasciende lo que está escrito y que va mucho más atrás en el tiempo.

La escritura que para muchos  es el primer paso para el registro histórico no es sino un hito en la forma de contar las experiencias vividas, pero es además un poderoso instrumento de adoctrinamiento y una forma de encausar las sociedades hacia un determinado objetivo que generalmente está enmarcado dentro de la buena fe y el deseo de superación, pero que también puede  responder a intereses particulares de quienes escriben.

Antes de la escritura existieron otras formas de expresión, parece indudable que la especie humana ha tenido siempre la necesidad de comunicarse y expresarse, nace así la música, la pintura, la escultura, la artesanía y luego la poesía, el teatro, el cine, los graffities y otras formas de expresión que a diferencia de las de los animales inferiores quedan plasmadas en registros duraderos, estas formas de expresión son generalmente mas espontáneas y por ello son expresión libre del pensamiento humano.

Todo lo que los hombres hacemos para perdurar queda impregnado de nuestros  espíritus  y se dice que adquiere alma propia ¿quién puede dudar que en la Monalisa no está impregnado el espíritu de Leonardo o que el Guernica de Picasso no tiene alma propia? Con esto se quiere decir que las obras son reflejo de sus autores, son parte de su vida y de sus experiencias, pero además son entes individuales dotados de alma, son como los hijos de sus creadores, quienes al comenzar a transitar los caminos de la existencia  adquieren vida propia.

Por eso decimos que la  historia  no comenzó con la escritura, la historia comenzó el día en que el hombre hizo la primera herramienta de piedra,  el día en que cocinó el primer tiesto de barro o el día que hizo el primer túmulo funerario, pues ese día comenzó a dejar registro de su existencia y de su inteligencia, fue el día en que la humanidad comenzó a trascender.
     

sábado, febrero 21

Del mito a la ciencia y de la ciencia a la Ley

La visión que los legos podemos tener de la arqueología y el arte rupestre pasa por el romanticismo de imaginar a nuestros antepasados dejando mensajes trascendentales para el futuro. Partimos del mito para adentrarnos en la ciencia, así vemos cómo José José Vicente Abreu veía en un petroglifo un libro abierto, quizá el prólogo de una gran obra cuyo único fin era volverse memoria de los tiempos que eran presente para su autor y que serían pasado para quienes tuvieran en el futuro el privilegio de entender el mensaje grabado en la dura roca.   

Los mitos y las leyendas de la creación fueron recogidos por los conquistadores de estas tierras, en ellos los pueblos originarios cuentan de un creador común, pero con distintos nombres en las diversas culturas: Amalvaca, Bochica y Manco Cápac aparecen en nuestros orígenes, en los de los Muiscas y en el de los Incas, su obra va más allá de la creación, se enraíza también en la genesis  de sus culturas y en el desarrollo las artes y  es allí donde encontramos los testimonios impresos en el  rocas, las huellas de los pueblos ancestrales que quedaron para la posteridad. 

Surgen mil preguntas, encontrar las respuestas es una misión trascendental, el estudio de los cientos de yacimientos que han sido hallados en nuestro país y los miles o millones que se han encontrado en el mundo servirán de guía a la  dificil tarea. Desde el razonamiento del padre Juan Rivero al descubrir las figuras en los llanos del Casanare que no podían haberse formado "sino por arte del demonio..."  hasta los estudios hechos en el siglo pasado para determinar la datación absoluta de los petroglifos de Chipiare en el estado Falcón, vemos como se va desarrollando una verdadera ciencia, un estudio sistemático de las huellas dejadas en las rocas por nuestros ancestros.

La labor  de "escribir en la piedra" como técnica usada por los pueblos  no es ajena al estudio realizado por la ciencia que nos ocupa, vemos como se nos habla de la utilización del cuarzo, de  los vestigios de conchas marinas encontrados en los surcos de las piedras que nos dan idea de la forma de esculpir las rocas, de la utilización de hisopos  y percutores y del uso de la sabia silicolitica de algunas plantas para servir de catalizador de la superficie que se había de grabar. En este sentido se han analizado también las formas de coloración de los grabados en roca y otra serie de factores que llevan a que podamos afirmar que en las obras hay también un cierto componente estético que lleva a que se pueda afirmar que estamos en presencia de una manifestación cultural que podemos equiparar a una verdadera forma de arte.

Por otra parte, al ubicarnos frente al estudio del arte rupestre y  particularmente al realizado  nuestro país vamos a encontrarnos con que esta disciplina  tiende a quedarse en las academias y a limitarse  a las esferas institucionales y gubernamentales, aunque existe además la importante  tendencia  de considerar que deben ser las comunidades las que se interesen en en este tipo de arte ancestral, ya que en el se pueden encontrar fundamentos de identidad cultural de gran importancia para los pueblos, de allí que lo ideal es que  junto a las comunidades estén  los científicos, los  artistas, los artesanos, los promotores culturales, los empresarios y 
los educadores  

Este último aspecto es regulado en Venezuela por la  Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural que  establece una obligación compartida entre el Estado y las comunidades que comprende la defensa y protección del patrimonio cultural que incluye  al patrimonio arqueológico y al efecto establece sanciones de diversas especies a quienes atenten contra este o violen las disposiciones contenidas en su texto; creemos sin embargo que seria aconsejable promulgar una ley especial para el patrimonio arqueológico regule específicamente las actividades protección, conservación y difusión de este patrimonio que pertenece a la humanidad entera, ya que  permite hacer una conexión directa con sus  orígenes. 

domingo, febrero 15

¡Adiós a un amigo!

Una de las pruebas más difíciles de la vida es cuando nos toca despedirnos de un ser querido, de un padre, de un hijo, de hermano, de un amigo o simplemente de alguien que hemos apreciado.  Cómo quisiéramos que todo nuestro entorno permaneciera por siempre, pero de ser así no estaríamos permitiendo la evolución de la vida misma que es el objetivo último de la existencia. 

Cuando alguien muere trasciende, se transforma y se eleva a una esfera espiritual mas alta y a su vez nos transforma a todos quienes estuvieron a su alrededor. Poco a poco vamos comprendiendo que el espíritu de quien creíamos que se había ido permanece entre nosotros. Hay quienes hablan de la muerte como un momento alquimico, en el que la realidad mundana se transforma un una nueva que apunta a la plena realización espiritual, al encuentro con la iluminación. 

Un amigo se ha ido, se nos adelantó en el camino y pasó orden distinto de realidad.  Estamos seguros que está disfrutando de la otra vida,  ya que durante su vida eso fue lo que trasmitió a,través de su bondad, su jovialidad, su espíritu de solidaridad y de servicio. Espero que podamos vernos en el otro mundo amigo. 

jueves, febrero 5

El Reino de la barbarie

El grado de civilización de una sociedad puede medirse por el grado de respeto que se tiene a los derechos humanos, esto si consideramos que la civilización es la capacidad de convivir en forma pacífica teniendo a la justicia como objetivo primordial. 

Originalmente la palabra civilización proviene del latín Civitas que quiere decir ciudadano refiriéndose a los titulares de Derchos y obligaciones, pero también entendemos por civilización al desarrollo de las tecnologías accesibles en determinados grupos sociales; sin embargo, el correcto uso de esas tecnologías también determina el grado de civilización, no podríamos por ejemplo llamar civilizada a una sociedad que disponiendo de tecnología la utiliza exclusivamente para explotar a sus ciudadanos.  

Desde este punto de vista podríamos decir que el mundo actual no ha llegado a un grado de civilización satisfactorio, pues a pesar de los avances tecnológicos las desigualdades sociales y los abusos de autoridad, así como el irrespeto a los derecho humanos es evidente. Esto no quiere decir que no se hayan hecho esfuerzos para encaminarse hacia la ruta de los Derchos Humanos y por ende al camino de la civilización.

Los mecanismos internacionales de defensa de los Derechos Humanos precisamente se han instituido para velar por la integración de los distintos países a este proceso; sin embargo, no parece existir en los gobiernos, aun de aquellos de los países más desarrollados de renunciar a su cuota de soberanía e independencia para someter su comportamiento a los dictámenes de los tribunales internacionales. 

Mientras haya niños con hambre; mientras exista esclavitud, aunque no esté institucionalizada; mientras existan tribunales que atiendan a órdenes politicas; mientras hayan desaparecidos; exista pena de muerte y ejecuciones extrajudiciales, no podremos hablar de que nuestras sociedades han alcanzado un grado aceptable de civilización.   

miércoles, diciembre 31

Venezuela 2.015

La historia del siglo XXI en Venezuela ha estado marcada por un  proceso que se originó por una crisis institucional que trató de abrir caminos a una nueva institucionalidad, basada en un nuevo texto constitucional y en la renovación de los poderes constituidos. Pero el proceso se tornó difícil y lento y lejos de generarse el esperado cambio basado en una alianza cívico militar el rumbo que tomó el país nos ha conducido hacia el ahondamiento del estatismo y no el centralismo en la que el factor petróleo sigue siendo eje de la economía y la política. 

Aunque la vocación de los líderes del gobierno, según el discurso oficial apunta a lo social la sociedad ha quedado en segundo plano al no tener el protagonismo deseado en la construcción del país, pues el rentismo petrolero hace prácticamente innecesaria la actividad productiva, pues el Estado se ha creído capaz de satisfacer todas las necesidades de la sociedad a través de políticas de importación de bienes y servicios. Pero después de quince años el modelo parece estar llegando a una nueva crisis manifestada por el exceso de consumo, el colapso de las redes de distribución, la inflación desmedida y las distorsiones causadas por el subsidio a las importaciones a través de un esquema cambiario que lejos de poner un paliativo a los problemas internos lo que ha hecho es agravarlos.

El gobierno ha intentado ganarse el apoyo de las masas y en cierta medida lo ha logrado. La oposición por su parte ha sido incapaz de presentar una alternativa al proyecto chavista. La unidad se ha dado en torno a una premisa negativa, simplemente cambiar a los actores del actual proyecto para erigir uno nuevo, pero por ningún lado aparecen las bases del programa que ha de sustituir al actual. Las vías de cambio son básicamente dos: el cambio violento por la fuerza y el cambio democrático, a través de elecciones. Para el primero haría falta el apoyo de Fuerza Armada y para el segundo la creación de organizaciones populares con arraigo en la sociedad. Ninguno de los dos factores parecen estar dándose. Queda una tercera opción que seria el colapso del gobierno por la caída de la renta, pero el rumbo a partir de allí es totalmente incierto.          

Así comienza 2015, lo único pronosticable es que sea cual fuere el escenario lo que se impone es una mayor participación de la población en las actividades productivas y un reencuentro de la sociedad con base en la idea de un país unido, con disposición a un cambio radical que permita la participación de todos,los factores productivos en la construcción de una nueva realidad en la que la exclusión no sea aceptada.