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sábado, agosto 3

Jesús, la razón y la fe.

La imagen que cada uno de nosotros tiene de Jesús es muy personal, podríamos decir que hasta íntima. Por muchos años se consideró sacrílego hacer cierto tipo de especulaciones acerca de la vida de Jesús en vista de que el dogma de fe que se enseña es que Jesús es el hijo de Dios que encarnó hace 2.000 años en el hijo de una virgen en Nazaret, murió crucificado y resucitó al tercer día, para luego ascender en cuerpo y alma a los cielos.   Dudar de lo que nos dice el Nuevo Testamento en relación a Cristo era pues una afrenta a la iglesia católica.

Hoy en pleno siglo XXI es difícil no hacerse ciertos planteamientos al respecto ¿es enteramente cierto lo que se cuenta en los evangelios, o por el contrario hay en la historia un gran contenido simbólico? Sería más fácil aceptar que no hay un gran contenido de metáforas en la historia y que estamos al frente de hechos irrebatibles que deben ser tomados como dogmas de fe. Muchas han sido las interpretaciones de la figura de Jesús y sería casi que imposible enumerarlas todas.

Una visión histórica de Jesús nos permite ver que realmente existió como hombre en la época en la que relatan las escrituras, el marco histórico es plenamente comprobable, e incluso la arqueología ha identificado muchos de los lugares que sirvieron de escenario a la vida de Cristo, pero lo convincente de todo es que su mensaje, el cual por cierto transmitió en forma verbal pues no se conoce ningún escrito suyo, ha trascendido ya por más de veinte siglos y ha servido de  base moral a la civilización occidental.

No creo equivocarme si digo que el mensaje es tan importante que la persona que lo transmite, Jesús es el mensajero, el mensaje es el amor entre los hombres como base  de la existencia: "amaos los unos a los otros". Pero hay otro mensaje en la persona de Jesús es el sacrificio por la causa de la salvación de la humanidad, pero ¿salvación de que? Salvación del castigo divino, que no es otro que el tormento que experimentamos cuando damos la espalda a Dios, cuando el amor no está presente en nuestra manera de obrar.  Leonardo Boff nos dice que "La palabra es la misma persona, porque la persona es, esencialmente, comunicación." 

Esto nos lleva a reflexionar ¿está allí el misterio de la resurrección? ¿Cristo resucita hecho palabra? Lo cierto es que palabra de Cristo da origen a un gran movimiento universal, el cristianismo, que también es conocido como la religión del amor. No considero tener la suficiente autoridad intelectual para rebatir los dogmas que profesa la iglesia, hoy día hay suficiente libertad para creer o para dudar, pero hay algo irrebatible, el mensaje, las palabras atribuidas a Jesús han perdurado por más de dos mil años y sobre ellas se ha construido una civilización y esto pienso  que es un  cimiento suficiente para construir  la fe, la cual no necesariamente pasa por aceptar como racional lo que es irracional, se puede creer siendo racional. 

lunes, agosto 9

La siesta del fraile.

Aunque no soy siestero, solo de vez en cuando me doy el lujo  de dormir después del almuerzo, no dudo que una siesta es uno de esos  pequeños placeres de la vida de los cuales no  tenemos conciencia. Mi padre, en cambio, al menos en los  años  que más  le recuerdo, es decir los últimos de su vida, fue  un siestero empedernido, al punto de que aveces recibía desde la cama,  cigarrillo en mano, a quienes requerían de su consejo o su atención antes de las cuatro de la tarde. 

Este comentario viene a razón de haber leído hoy un elogio a lasiesta que hace  Fray Leonardo Boff, más conocido por su pensamiento revolucionario y por sus escritos filosóficos. Les dejo el enlace y espero que a partir de ahora, piensen un poco en ustedes mismos y de vez en cuando disponganse a hacer la siesta, es posible que el ajetreo de  la vida actual no les  permita hacerlo a diario, pero si de vez en cuando. 


Leer Elogioa La Siesta de Leonardo Boff

viernes, febrero 6

Cambiar o extinguirse.

Un poco en la onda apocalíptica del anterior post, pero con bases mas realistas y menos esotéricas viene a mi mente la prédica de Fray Leonardo Boff de cuyos artículos soy asiduo lector y los cuales comento en este blog con cierta frecuencia, Boff tiene la sabiduría de sus años de estudio sistemático de la sociedad y del medioambiente y sus conocimientos le han hecho mandar al mundo una alarma general que avisa sobre la posibilidad de destrucción del hábitat de los seres humanos como producto de un error en la concepción de la sociedad por parte de quienes están a cargo de dirigir los destinos de esta.

El error no es de ayer, viene quizá desde los orígenes de la sociedad misma, se produce en el momento en el que la dominación de el hombre por el hombre pasa a ser parte de estructura de la vida en comunidad, esto es producto de la ambición humana, del deseo de tener mas, de vivir lo mas cómodamente posible sin importar a que costo. Así no medimos las consecuencias de la contaminación y la destrucción del medio amiente, tampoco medimos el efecto de las desigualdades sociales, de la pobreza y la ignorancia de muchos de nuestros semejantes.

Hemos construido un sistema perfecto, pero perfecto para destruir la vida humana sobre la tierra, pues si algo está quedando claro es que la tierra misma no será destruida por nosotros, pero si seguimos viviendo como lo hemos hecho hasta ahora terminaremos por hacerla no apta para nuestra existencia y esto no es algo que amenace por producirse en el próximo milenio, sino que de no tomarse las medidas urgentes que se necesitan podría producirse en el curso de este siglo y mucho antes de lo que penamos.

La única esperanza de una solución rápida para el problema es que pasemos a tomar acciones radicales para cambiar toda la estructura de a sociedad comenzando por poner la moral y los valores por encima de la economía y el ansia de poder. Lamentablemente aquí caigo yo en el pesimismo y pienso que esto solo va a ser posible después de un periodo de mucho sufrimiento para la humanidad. Una guerra mundial. Una catástrofe natural de dimensiones globales, una hambruna mundial y lo que es mas probable la combinación de todas estas posibilidades en una gran crisis que lleve a cambiar definitivamente la actual concepción de civilización.

Cuando los profetas hablan de un tirano que dominará el mundo están simplemente considerando una posibilidad no muy descabellada que puede llegar a ocurrir como consecuencia necesaria de una crisis inevitable y previsible desde hace cientos y hasta miles de años y que tiene fundamento en el egoísmo y en la indolencia. Esas profecías no son producto de magia o poderes sobrenaturales, son simplemente producto de mentes cultivadas, de visionarios, personas capaces de prever lo que podía pasar en un planeta superpoblado y dominado por seres sin conciencia de los errores sociales que se repiten sistemáticamente.

sábado, enero 17

Buscar el chamán interior.

La tesis de que existe una ecología interior basada en las relaciones del individuo con el medio ambiente y que tiene propiedades curativas es tratada por Leonardo Boff esta semana en su columna semanal. Boff nos invita a buscar el chamán interior establecer una relación diferente con el cosmos que de mas importancia al ser que al tener.

La Tierra, el Sol, la Luna, los árboles, las montañas y los animales no están solamente ahí fuera, viven en nosotros, como figuras y símbolos cargados de emoción.” Dice Boff para subrayar la importancia de que logremos establecer una relación armónica con la naturaleza. Vale la pena echar un vistazo a este artículo.

domingo, septiembre 14

Un mundo mejor.

Tenía mucho tiempo que no pasaba por el malecón en la ciudad de Cúcuta, ayer tuve la oportunidad de hacerlo y cual no será mi sorpresa al ver los árboles de Oití que la ultima vez que estuve allí eran unas pequeñas plantas y que hoy cubren frondosos todo el lugar dándole un frescor envidiable aún el extremo calor de esa ciudad. Pero cuando hablo de mucho tiempo me refiero a dos o tres años. Esto indica que si hoy plantamos un árbol en menos tiempo del que pensamos vemos realizada una gran obra, en la que además de todo interviene nuestra mano y la mana de Dios hecho naturaleza. Mejor socio no se puede tener.

Por cierto recomiendo la lectura de la segunda parte de Pistas Practicas para cuidar la tierra publicado esta semana en la Columna Semanal de Fray Leonardo Boff. Le voy a robar esta vez solo un decálogo del padre Cicero Romao Bautista que forma parte del artículo de hoy:

-No tale el bosque, ni siquiera un árbol.
-No prenda fuego en el campo de cultivo, ni en el yermo.
-No cace más, deje que los animales vivan.
-No críe al buey ni al chivo sueltos: haga cercas y deje que el pasto descanse para que pueda rehacerse.
-No plante encima de la sierra, ni siegue en una ladera muy inclinada, deje que la vegetación proteja la tierra para que el agua no la arrastre y pierda su riqueza.
-Haga una cisterna en su casa para guardar el agua de lluvia.
-Represe los riachuelos de cien en cien metros aunque sea con piedra suelta.
-Plante cada día por lo menos un árbol hasta que todo sea un vergel, completamente verde.
-Aprenda a sacar provecho de las plantas propias del campo

viernes, septiembre 5

Leonardo Boff: Soluciones para la crísis.

Ser parte de la solución, no del problema, es quizá la recomendación mas trascendente de las que hace Fray Leonardo Boff en su artículo de esta semana, referido al cudado de nuestro planeta en medio de la crisis ecológica que lo agobia. Les invitamos a leerlo:

Dos principios son fundamentales en la superación de la crisis actual por la que pasa el planeta Tierra: la sostenibilidad y el cuidado.

La sostenibilidad, asentada en la razón analítica, tiene que ver con todo lo que es necesario para garantizar la vida y su reproducción para las generaciones actuales y futuras.

El cuidado, fundado en la razón sensible y cordial, se refiere a los comportamientos y a las relaciones con las personas y la naturaleza, marcadas por el respeto a la alteridad, por la amorosidad, por la cooperación, por la responsabilidad y por la renuncia a toda agresividad.

Articulando estos dos principios podremos devolver equilibrio y vitalidad a la Tierra. Ofrecemos algunas sugerencias prácticas para que cada uno haga su revolución molecular (Guatarri): la que comienza por la propia persona, y es la base para el gran cambio de todo el sistema. He aquí algunas:

Alimente siempre la convicción y la esperanza de que es posible otra relación con la Tierra, más en armonía con sus ciclos y respetando sus límites.

Crea que la crisis ecológica no debe transformarse en una tragedia, sino en una oportunidad de cambio hacia otro tipo de sociedad más respetuosa e incluyente.

Dé centralidad al corazón, a la sensibilidad, al afecto, a la compasión y al amor, pues son estas dimensiones las que nos movilizan para salvar ala Madre Tierra y sus ecosistemas.

Reconozca que la Tierra está viva pero es finita, semejante a una nave espacial, con recursos escasos y limitados.

Rescate el principio de la religación: todos los seres, especialmente los vivos, son interdependientes, y por eso tienen un destino común. Deben convivir fraternalmente entre sí.

Valore la biodiversidad y a cada ser, vivo o inerte, pues todos tienen valor en sí mismos, independientemente del uso humano.

Reconozca las virtualidades contenidas en lo pequeño y en lo que viene de abajo, pues ahí pueden estar contenidas grandes soluciones.

Cuando no encuentre una solución, confíe en la imaginación creativa, que esconde en sí respuestas sorprendentes.

Tome en serio el hecho de que para los problemas de la Tierra no hay una sola solución, sino muchas, que deben surgir del diálogo, de los intercambios y de la complementación entre todos.

Ejercite el pensamiento lateral, es decir, póngase en el lugar del otro y trate de ver con sus ojos. Así verá dimensiones diferentes y complementarias de la realidad.

Respete las diferencias culturales (cultura campesina, urbana, negra, indígena, masculina, femenina etc.), pues todas ellas muestran formas distintas de ser humanos.

Supere el pensamiento único del saber dominante y valore los saberes cotidianos, del pueblo, de los indígenas y de los campesinos, porque cooperan en la búsqueda de soluciones globales.

Exija que las prácticas científicas sean sometidas a criterios éticos a fin de que las conquistas beneficien más a la vida y a la humanidad que al mercado y al lucro.

No deje de valorar la contribución de las mujeres porque son portadoras naturales de la lógica de la complejidad y son más sensibles a todo lo que tiene que ver con la vida.

Haga una opción consciente por una vida de sencillez que se contraponga al consumismo. Se puede vivir mejor con menos, dando más importancia al ser que al tener y al parecer.

Cultive los valores intangibles, es decir, los bienes relacionados con la espiritualidad, la gratuidad, la solidaridad, la cooperación y la belleza, como los encuentros personales, los intercambios de experiencias, el cultivo de las artes, especialmente de la música.

Más que parte del problema, considérese parte de su solución.






martes, noviembre 13

De la vida extraterrestre al big bang.

Por casualidad encontré hoy una interesantísima entreviasta a Leonardo Boff en la revista digital Akasico.com. Allí Fray Boff toca temas tan diversos como la física quántica, el big bang, la vida después de la vida y la existencia de civilizaciones extraterrestres. Boff es uno de los mas connotados pensadores cristianos del siglo XX EN América latina, cofundador del movimiento de la teología de la liberación, lo que, le valió su expulsión de la iglesia católica,.autor de mas de cien libros sobre temas diversos incluidos la teología, filosofía, ecología y física quántica. Recomiendo seguir el Link para leer la entrevista.

sábado, noviembre 10

¿Se aproxima el fin?

En el año 2.050 la tierra tendrá diez mil millones de habitantes. Esta circunstancia ha sido analizada por científicos para concluir que este será el fin de nuestras especie. Sobre este tema escribe esta semana Leonardo Boff.

La superpoblación de nuestro planeta necesariamente traerá la destrucción del medio ambiente, la escasees de alimentos, agua y otros productos necearlos para la subsistencia de la especie, esto sin contar los desajustes sociales que podrán conducir a guerras entre pueblos y grupos sociales.

sábado, octubre 27

Morir para vivir más y mejor

Hoy vamos a transcribir integramente el artículo semanal de Leonardo Boff, pues consideramos que no tiene desperdicio.
El sentido de la vida depende del sentido que le demos a la muerte. Si la muerte es vista como simple negación de la vida y como tragedia biológica, entonces vale lo que ya decía san Pablo: «comamos y bebamos, que mañana moriremos».

Pero hay culturas que le han dado un sentido más alto: la muerte es la oportunidad de construir el propio destino y de plasmar el mundo a nuestro alrededor en consonancia con un proyecto civilizatorio.

El cristianismo, a su vez, propone su representación de la muerte. No como contraria a la vida, sino como una invención inteligente de la vida para poder dar una zambullida radical en la Fuente de toda vida. La muerte no sería un fin-término sino un fin-meta alcanzada, un peregrinar rumbo al Gran Útero paternal y maternal que al final nos acogerá definitivamente.

Dentro del cristianismo, con referencia a la muerte se ha desarrollado una tradición de gran significación y con sentido de fiesta. Se trata de la tradición franciscana. Francisco de Asís consiguió una reconciliación completa con todas las cosas, con las profundidades más oscuras de nuestra vida y con sus dimensiones más luminosas. Cantaba a la muerte como a una hermana. No como una bruja que viene a arrebatarnos la vida sino como hermana que nos introduce en el reino de la plena libertad. Murió cantando salmos y cantigas de amor de Provenza.

Todos los franciscanos guardan esta herencia sagrada en la forma como celebran la muerte de los cofrades miembros de
la comunidad. A mí, que sigo siendo cofrade en espíritu, me tocó vivenciarlo innumerables veces. Es simplemente conmovedor: una pequeña anticipación del nuevo cielo y de la Nueva Tierra dentro de este ya cansado planeta. Al aproximarse la muerte del cofrade, toda la comunidad se reúne alrededor de su lecho. Se recitan salmos y oraciones que infundan confianza al moribundo para el Gran Encuentro. El día que muere, por la noche, se hace una fiesta llamada «recreación». Allí hay confraternización, comida, bebida, comentarios sobre la saga personal del cofrade fallecido y varios tipos de juegos. Al día siguiente se hace el entierro. Y por la noche nueva «recreación festiva». ¿Qué se esconde detrás de este rito de paso?

Se esconde la creencia de que la muerte es el vere dies natalis, una verdadera Navidad de la persona, el momento en que logra nacer definitivamente. Como aún no estamos terminados, aunque estemos enteros, vamos naciendo cada día, poco a poco, hasta acabar de nacer. Y eso es lo que ocurre en la muerte, que no es la consumación de la vida, sino su cuna. ¿Quién puede entristecerse con el nacimiento de la vida? Es Navidad y Pascua, magnificación de la vida mortal que, a partir de la muerte, se hace eterna. Por lo tanto hay buenos motivos para festejar y celebrar.
El efecto de esta comprensión es la desdramatización de la muerte y la jovialidad de la vida. La vida no fue creada para terminar en la muerte, sino para transformarse a través de la muerte. Ésta representa el momento alquímico de paso para un orden distinto de realidad, donde la vida puede continuar su trayectoria de expresión de las infinitas posibilidades que contiene, hasta la de poder fundirse con la Realidad Suprema.

Así que podemos decir: no vivimos para morir; morimos para vivir más. O todavía mejor: para permitir la resurrección de la carne que es la revolución dentro de la evolución.


Leonardo Boff

jueves, octubre 18

El gran misterio.

Hace unos días reflexionaba sobre la naturaleza del alma como parte esencial del hombre, en la reflexión llegaba a la conclusión de que el alma existe en la medida en que reconozcamos la existencia de Dios. Esto nos lleva a hacer ciertas consideraciones sobre la naturaleza de el Creador visto desde el ángulo de la ciencia, casualmente un artículo reciente toca el tema y en base a el lo analizaremos.

Según el autor, al remontarse, tanto la ciencia como la religión, al momento de la creación del Universo, ambas llegan a un punto en el que necesariamente coinciden en que antes del hecho creador, el cual es para la ciencia el big bang, existía algo que llama misterio, una realidad intemporal en absoluto equilibrio de su movimiento, esa realidad vista desde ambos ángulos no puede ser mas que u ente infinito capaz de generar el todo del Universo como lo concebimos hoy.

Ahora nos preguntamos nosotros ¿Qué ente pudo generar la realidad material que hoy conocemos como universo? La respuesta puede ser implemente una gran energía que estaba latente en esa realidad intemporal previa a la gran explosión que se supone dio origen a nuestra realidad. Así nos acercamos al concepto de Dios desde un ángulo científico, sin que esto signifique que allí esta la verdad absoluta, porque simplemente Dios puede concebirse de muchas maneras por ser infinito, de allí que la concepción de Dios como persona, como trinidad o como energía no están erradas ni se contradicen, sino que responden a una visión sujetiva e incompleta, de allí el misterio.

Lo que si es cierto es que toda esta reflexión nos lleva a concluir que en el Universo existen otros planos no concebibles desde un punto de vista meramente material y que son misterio porque no podemos explicarlos con las herramientas de la ciencia actual . Por eso el autor del artículo al que me referí comienza citando a Albert Einstein cuando dice: «la ciencia sin la religión es manca, la religión sin la ciencia es ciega».

martes, septiembre 18

La medida de la felicidad colectiva.

La felicidad es unp de los mas grandes anhelos del ser humano. Pensar en ella como un objetivo social no es nada cumún, aunque deberia ser el principal de todos los gobiernos. Solo un país en el planeta mide la Felicidad Interna Bruta, se llama Bután, la historia completa la cuenta Leonardo Boff en su columa semanal del 2007-09-07 . vale la pena leerla.
http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=240

jueves, agosto 23

Sin verguenza.

Aveces me da verguenza publicar en este blog algunos textos copiados textualmente de otras bitacoras. Con frecuencia pierdo el pudor para publicar alguna de las traducciones de los ecritos de Leonardo Boff en su columna semanal, pues generalmente estos no tienen desperdicio. Hoy por cierto pierdo la verguenza para transcribir el siguiente texto de Fray Boff:



¿Qué es tener vergüenza?
2007-08-10
Benjamín Franklin (1706-1790) fue editor, refinado intelectual, escritor, pensador, naturalista, inventor, educador y político. Proponía como proyecto de vida un pragmatismo ilustrado, asentado sobre el trabajo, el orden y la vida sencilla y sobria. Fue uno de los padres fundadores de la patria estadounidense y un participante decisivo en la elaboración de la Constitución de 1776. Ese mismo año fue enviado a Francia como embajador. Frecuentaba los salones y era celebrado como sabio hasta el punto de que el propio Voltaire, ya anciano de 84 años, salió a recibirle en la Real Academia. Cierta tarde, se encontraba en el Café Procope de Saint-Germain-des-Près, cuando irrumpió salón adentro un joven abogado y revolucionario, Georges Danton, diciendo en voz alta para que todos lo oyesen: «El mundo no es más que injusticia y miseria. ¿Dónde están las sanciones?» Y dirigiéndose a Franklin le preguntó provocativamente: «Señor Franklin, ¿por detrás de la Declaración de Independencia norteamericana, no hay justicia, ni una fuerza militar que imponga respeto? Franklin serenamente contestó: «Se equivoca, señor Dantón, detrás de la Declaración hay un inestimable y perenne poder: el poder de la vergüenza (the power of shame)».
Es la vergüenza la que reprime el impulso a violar las leyes y frena la voluntad de corrupción. Ya para Aristóteles la vergüenza y el rubor eran indicios inequívocos de la presencia del sentimiento ético. Cuando faltan, todo es posible. La vergüenza pública obligó a Nixon a renunciar a la presidencia. Cada cierto tiempo, vemos a ministros y a ejecutivos importantes teniendo que pedir la dimisión inmediata por actos vergonzosos. En Japón llegan a suicidarse por no soportar la vergüenza pública. Sentir esa vergüenza es tener un límite intraspasable. Violado, la sociedad desprecia a su violador, pues sin límites no se puede convivir.
¿Qué es tener vergüenza? El diccionario Aurelio de la lengua portuguesa lo define así: «tener sentimiento de la propia dignidad; tener pundonor». Es lo que más nos falta en la política, en quienes ostentan poderes públicos, en diputados, senadores, ejecutivos, y tantos otros ladrones y corruptos de cuello blanco. Con el mayor descaro y sin avergonzarse niegan crímenes manifiestos, mienten sin escrúpulos en los interrogatorios y en las entrevistas a los medios de comunicación. Son personas que a fuerza de hacer lo ilícito y de saberse impunes perdieron el sentido de la propia dignidad. Robar del erario público, asaltar recursos destinados hasta para la merienda escolar o falsificar medicamentos no les ruboriza ni les hace enrojecer. Crimen es la estupidez de quien deja rastro o se deja pillar con las manos en la masa. No les importa, pues saben que saldrán impunes, basta con pagar buenos abogados y presentar recurso sobre recurso, hasta que expire el plazo. Parte de la justicia ha sido montada para facilitar estos recursos y favorecer con el poder a quienes no tienen vergüenza.
Como trasfondo de todo está una cultura que siempre negó dignidad a los indios, a los negros y a los pobres. Les robó su valor ético, porque la mayoría tiene vergüenza y un mínimo de dignidad. Como me decía un amigo que vive de la basura con el que trabajé cerca de veinte años: «lo que más me duele es tener que tragarme la vergüenza y sujetarme a vivir de la basura. Pero no soy un “buscabasuras”, soy un trabajador que con mi trabajo digno consigo alimentar a mi familia». Si nuestros políticos desvergonzados tuviesen el sentido de la dignidad de este trabajador, digna y dignificante sería la política de nuestro país.

Leonardo Boff

martes, julio 24

Y Jesús lloró

Esta historia la cuenta en su Columna Semanal Fray Leonardo Boff, tal y como la escribió la transcribo:

Andando por las comunidades eclesiales de base del Norte amazónico, allí donde crece una Iglesia pobre y liberadora, oí de un líder comunitario, buen conocedor de la lectura popular de la Biblia, la siguiente visión, que él aseguraba era verdadera.
Iba un día camino del centro comunitario cuando se vio trasportado, no sé si en sueño o en espíritu, a los jardines del Vaticano. De repente vio a un papa -no era ninguno de los conocidos- todo de blanco, rodeado por sus principales cardenales consejeros. Hacían el habitual paseo después del almuerzo, caminando por los jardines en flor del Vaticano. De pronto, el Papa vislumbró, a unos pocos metros de distancia, la figura del Maestro. Éste siempre aparece disfrazado, unas veces como jardinero, otras como caminante que va hacia Emaús. Pero el sucesor de Pedro, apartándose del grupo de cardenales, con fino tacto, identificó al instante al Resucitado. Se arrodilló y quiso pronunciar la profesión que hizo a Pedro ser la piedra sobre la cual se construye la Iglesia (\"Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo\") cuando fue atajado por Jesús. Mirando el palacio del Vaticano a lo lejos y la silueta de los edificios de la Santa Sede, Jesús con voz entristecida dijo: «No te bendigo, Simón, hijo de Jonás y sucesor de Pedro, porque todo esto no fue inspirado por mi Padre que está en los cielos sino por la carne y por la sangre. A ti te digo que no fue sobre estas piedras que edifiqué mi Iglesia, porque temía que así las puertas del infierno pudiesen prevalecer contra ella».
El Papa se quedó perplejo y dirigió su mirada al rostro de Jesús. Vio que caían furtivamente dos lágrimas de sus ojos. Se acordó de Pedro que lo había traicionado tres veces y que, arrepentido, lloró amargamente. Quiso articular alguna palabra, pero ésta murió en su garganta. Él también empezó a llorar. En esto el Señor desapareció.
Los cardenales oyeron las palabras del Maestro y se apresuraron a asistir al Papa. Entonces éste les dijo con gran severidad: «Hermanos, el Señor me abrió los ojos. Por eso, las cosas no pueden quedar así. Ayúdenme a realizar la voluntad del Señor».
El Cardenal Camarlengo, el más anciano de todos, afirmó: «Santidad, sí, vamos a hacer algo para seguir a Jesús y la tradición de los Apóstoles. Mañana reuniremos a todo el colegio cardenalicio presente en Roma e, invocando al Espíritu Santo, decidiremos cómo proceder, conforme a las palabras del Señor».
Todos se alejaron pesarosos, mientras les venían a la memoria aquellas escenas del Nuevo Testamento que se refieren a Jesús llorando sobre la ciudad santa que mataba a sus profetas y apedreaba a los enviados de Dios, y que se negaba a reunir a sus hijos e hijas como la gallina recoge a sus polluelos bajo sus alas.
Algunos, sin embargo, comentaban: «hermanos, seamos realistas y prudentes, pues nos toca vivir en este mundo que ayudamos a construir. ¿Podemos negar nuestra historia? Pero veamos lo que el Espíritu nos inspira».
Al día siguiente, cuando los cardenales se dirigían a la sala del consistorio, graves y cabizbajos, el secretario del Papa vino corriendo y les comunicó casi a gritos: «El Papa ha muerto».
Se celebraron los funerales con la pompa que acostumbran los cardenales, con sus vestimentas brillantes y llenas de color, venidos de todas partes del mundo. Una semana después sepultaron al Papa.
Y nadie se acordó nunca más de las palabras que el Señor había dicho.

domingo, junio 17

Lógica tenebrosa

Impresionantes las estadísticas presentadas en el último artículo de Leonardo Boff. La tierra ha sobrepasado en un 25% su capacidad de regeneración, esto es. a mi entender. equivalente a que la cuarta parte del producto de la tierra ha sido consumida sin posibilidad de volver a producir algo semejante, este producto es agua, alimentos orgánicos, combustibles fósiles, madera, minerales, fibras orgánicas y otros bienes. Otro dato, que quizá ustedes han oído, es que el 18% de los habitantes del planeta consumen el 80% de los recursos que se producen en este, además señala Boff que cuatro países consumen entre el 200 y eln 600% del material biológico que producen, obviamente entre ellos están Estados Unidos y Japón, que consume el 600%, sorprendentemente los otros dos países son India y China, esto demuestra que los países mas pobres, paradójicamente suplen a los mas consumidores de alimentos y energía, lo cual deja mucho que pensar. Los países mas ricos producen servicios, esto es tecnología y comunicaciones, además de que transforman materias primas convirtiéndolas en bienes de consumo.

Existen justificaciones que son simples racionalizaciones para explicar lo que obviamente es injusto, una de ellas el es tiempo de vida utilizado por los técnicos en su preparación académica, lo cual redunda en salarios que les permiten consumir mas, esto justificaría los niveles de consumo no solo en determinados países que calificamos como desarrollados, sino que justifica el hecho de que en sociedades que calificamos como subdesarrolladas algunos estratos sociales tienen mayor acceso a los bienes y servicios que otros.

Desafortunadamente la lógica nos lleva a concluir que si esos datos son exactos no pasará mucho tiempo para que se produzca una gran explosión social que posiblemente desencadene en una gran conflagración mundial lo cual en una lógica tenebrosa no sería otra cosa que la forma de reaccionar del planeta para reducir la súper población de seres de la especie homo sapiesns que tanto daño le está haciendo, el problema es que gracias al desarrollo de armas de destrucción masiva el remedio puede resultar peor que la enfermedad, al menos para nosotros los humanos, porque no dudamos que la tierra podrá regenerarse de las heridas que se le causen, claro que esto tomaría siglos, quizá milenios.

domingo, abril 15

El Profeta Gentileza

Hoy traigo la columna semanal de Leonardo Boff tomada de su página web. Esta semana Boff nos habla de un personaje de Río de Janeiro, el Profrta Gentileza, quien murió en 1986 despuñes de dedicar su vida a repartir flores y a difundir un mensaje muy peculiar. Ilistrando el artículo un video de una canción de la brasilera Marisa Monte dedicado al personaje.



El día 17 de diciembre de 1961 hubo un enorme incendio en el Circo Norteamericano en Niterói, en el Estado de Río de Janeiro, en el cual murieron cerca de 500 personas. Tal hecho, como en los tiempos bíblicos, sirvió de detonante para el surgimiento de un profeta, el Profeta Gentileza que el 11 de abril celebraría, si estuviera vivo, 90 años. José Datrino era su nombre, camionero del barrio Guadalupe de Rio de Janeiro. Seis días después del incendio, víspera de Navidad, hacia las 13 horas, mientras descargaba un camión, confesó haber oído por tres veces un mensaje divino: debía abandonar sus tres camiones, casa, terrenos y familia e ir inmediatamante al lugar del incendio «para ser el consolador de todos los que habían perdido a sus seres queridos». Tomó uno de los camiones, lo cargó con dos toneles de vino de cien litros y fue a Niterói para cumplir su misión. Distribuyó el vino en vasitos de plástico con una condición: que todos pidiesen «por gentileza» y no «por favor», y que dijesen «agradecido» en lugar de «muito obrigado» [«muchas gracias» en portugués»]. Aquí está la esencia de su mensaje: «gentileza» y «agradecido».
Se vistió con una bata blanca llena de apliques, bastón, un amplio estandarte con sus mensajes, adornado con flores para recordar el jardín del Edén y catavientos para airear las mentes, como decía. Se instaló en el local del incendio, lo allanó, transformándolo en un jardín lleno de flores. Dormía en el camión. Durante cuatro años consoló a todos los que iban al lugar a llorar a sus muertos diciéndoles: «sus cuerpos están muertos pero su espíritu está en Dios».
Después de esos cuatro años, recorrió el país, el nordeste y el norte, predicando «Gentileza» y «Agradecido». Finalmente, se instaló en Rio, recorriendo la ciudad con su evangelio de la gentileza, como un bizarro Don Quijote que conquistó la simpatía de todos, cantado por músicos y artistas, hasta su muerte en 1996 en Mirandópolis, São Paulo. Fueron 35 años de coherente misión profética. Esta figura nos sugiere algunas reflexiones.
El Profeta Gentileza nos confirma el hecho religioso que no se inscribe en el ámbito de la razón analítica sino en el de la inteligencia emocional donde ocurre «el sentimiento oceánico», como lo llamaba el novelista Romain Roland oponiéndose a Freud. En el Profeta Gentileza aparece una mística trinitaria, rara en la historia cristiana, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Él siempre añade un cuarto elemento femenino, la naturaleza, o María. C.G. Jung mostró que el 3 y el 4 no deben ser vistos como números sino como arquetipos: el 3 de una totalidad hacia dentro y el 4 de una totalidad hacia fuera. Ellos expresan la Trinidad cristiana en sí (el 3) y el Reino de la Trinidad que incluye a la creación (el 4).
Como todo profeta, Gentileza denuncia y anuncia. Denuncia este mundo, regido «por el diablo-capital que vende todo y destruye todo». Ve en el circo destruido una metáfora del circo-mundo que también será destruido. Pero anuncia la «gentileza que es el remedio para todos los males». Dios es «Gentileza porque es Belleza, Perfección, Bondad, Riqueza, Naturaleza, nuestro Padre Creador». Hay un refrán que siempre se repite, especialmente en las 56 pilastras con inscripciones a la entrada de la estación de autobuses Novo Rio, en Cajú: «Gentileza genera gentileza, amor». Invita a todos a ser gentiles y agradecidos. En verdad anuncia un antídoto a la brutalidad de nuestro sistema de relaciones. Es precursor, bajo un lenguaje popular y religioso, de un nuevo paradigma civilizatorio urgente en toda la humanidad.
El movimiento Rio con Gentileza, articulado por el Prof. Guelman, busca gestar gentileza en esta ciudad marcada por la violencia. Es lo que necesitamos para la naturaleza y la humanidad, si todavía queremos tener futuro.


Leonardo Boff