lunes, julio 17

Un día de sol

Un día soleado en San Cristóbal en medio de la época de lluvias, toda la semana habíamos visto fuertes lluvias y el arco iris había engalanado el cielo sobre el hermoso valle que nos alberga; era el presagio de lo que iba a ocurrir el 16. La gente salió a la calle llena de alegría y esperanza y volvió a manifestarse la cordialidad de nuestro gentilicio. 


Son características de nuestro pueblo la alegría, la solidaridad y la hermandad, eso parecía haberse estado diluyendo por consecuencia de los duros golpes de un proceso político en el que trataron de avivar las diferencias de clase, algo que no había tenido relevancia en nuestra gente, pues durante muchos años ricos, pobres, blancos y mestizos, obreros y profesionales habían compartido la mesa, habíamos acudido a las mismas aulas en los liceos y universidades y lo más importante nos sentíamos orgullosos de un mismo gentilicio.


En estas dos décadas se trató de sembrar el odio de clases, se le dieron armas y motocicletas a unos pocos para defender un proceso que aunque predica la igualdad en realidad lo que ha hecho es resaltar las diferencias entre las personas. Más que una lluvia esa invernada ha sido una tormenta que ha caído sobre un país acostumbrado a días de sol propicios para compartir con la familia y los amigos. El 16 salió el sol, nos reunimos en las calles frente a urnas de cartón para manifestar la voluntad de dar por terminada la tormenta y rendir homenaje a los días de sol que esperamos.


Hubo música, bailes, gente cantando, tocando violines, los jóvenes ayudando a los mayores, los vecinos compartiendo sus alimentos con quienes llevaron adelante un intachable proceso que más que una elección fue la demostración de la voluntad de rescatar el país que queremos, ese que vamos a construir unidos, el que nuevamente verá brillar el sol para todos, en donde nos sentiremos seguros de que los niños salgan a jugar con sus amiguitos. Hay que decir que no hubo alcohol pero si muchos abrazos y encuentros con viejos y nuevos amigos, todos bajo un sol de esperanza.

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