Resulta que ahora hasta nos han cambiado los Mandamientos de la Ley de Dios. Cuando era niño me enseñaron que el sexto mandamiento era “no fornicar”. La palabra fornicar tiene la siguiente acepción: “Tener sexo fuera del matrimonio. Palabra derivada lel latín “fornice” que significa la curvatura inferior de un puente, ya que debajo de los puentes y los callejones era donde se podían alquilar los favores de las prostitutas romanas.” La edición electrónica del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española no incluye la palabra, ni los Mandamientos como se enseñan hoy tampoco. La Iglesia Católica ha cambiado el Sexto Mandamiento por “no cometer actos impuros”.
Todo esto lo traigo a colación porque mi hijo se está preparando para la primera comunión. Actualmente les exigen hacer un curso de dos años, cuatro horas por semana durante el periodo escolar. El curso es obligatorio y pago, aunque la cuota la deciden los padres y puede ser exonerada a quienes no puedan sufragarla. Además de todo esto les dan una tarjeta de control en la cual debe firmar el cura que de la misa dominical a la que asista el niño. La semana pasada les pusieron a los niños la tarea de estudiar el sexto mandamiento y discutir algunas preguntas con sus padres. Esto fue realmente difícil, pues a pesar de que en el caso de nuestro hijo hemos sido abiertos ante los temas de la sexualidad, hemos preferido que el manifieste las inquietudes sobre los temas de esa índole.
El caso es que yo estaba muy tranquilo trabajando en mi estudio cuando llegó mi esposa, acompañada de Juan Cristóbal, libro en mano y me pidió que le ayudara con la tarea de catecismo. El tema, como dije antes, el sexto mandamiento. Además debían buscar en el diccionario y discutir el significado con los padres de las siguientes palabras: Infidelidad, poligamia, masturbación, pornografía, incesto y homosexualidad. La verdad no fue difícil explicarle a Juan Cristóbal los términos, aunque el asumió una actitud de aparente indiferencia, pero nos quedó por dentro la inquietud de si mi hijo estaba o no preparado para el tema. Un amigo que tiene dos morochitos de la misma edad de Juan Cristóbal, varón y hembra se negó a que sus hijos hicieran la tarea y no los envió el sábado a clase. Creo que exageró un poco con esa actitud; Sin embargo, el tiene un punto con el que estoy de acuerdo y que va mas allá del tema de la tarea del sábado. Dice que el tiene a sus hijos en un colegio católico, el Juan XXII de San Cristóbal y que cree que el catecismo se les debería dar como parte del programa de estudios y no obligarles a hacerlo en una parroquia desconocida, como le tocó hacerlo, pagando un precio adicional y sin conocer a las personas que imparten las clases. Mi hijo estudia en el Colegio Maria Montessori, que es un colegio laico en el cual hay niños de distintas religiones, por lo que podría justificarse el hacho de que no les den el catecismo.
En cuanto al tema de la sexualidad, creo que nadie mas idóneo que los padres para discutirlo con los hijos; Sin embargo, pienso que la edad de ocho años es aun muy temprana para hablarles de cosas como el incesto y la homosexualidad. Puede ser que me equivoque, pero me quedó la inquietud.
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